martes, 16 de enero de 2007

La Mar


Solo mar infinito a la vista
es lo que dejar ver mi cielo
y me cobija en soledad de vuelo
cuando viene la amargura.
.
Así como ave que soy sereno
en mi corazón tanta bravura
más me falta aquí la ternura
de tu mi amada utopía.

Eres trampa de agua tan bella
te admiro a diario en travesía
has hecho de mi cortesía
cuando se trata de tu encuentro

Es para mí lo más puro
agitar mi cuerpo al viento
y aunque me espere un lamento
mis alas siguen erguidas

jueves, 11 de enero de 2007


Aún no se que decir...

Monitor


Esta imágen es de un monitor...
en realidad es un dibujo que realize hace tiempo, sobre una imagen de los monitores salvat, mucho era de mi interes recorrer sus páginas con imágenes, biografías, y todo lo que ellos traían, es parte de mi recuerdo (diablos, aún no puedo hablar en tercera persona)

lunes, 8 de enero de 2007

La Clazz no Jassica


La Clazz no Jassica… todavía recuerdo esas tertulias…

Todo partió como una idea donde los sueños de todos los integrantes convergían en un solo sueño , el de realizar reuniones donde el delirio fuera la forma. No importaba precedente, razón histórica, o doctrina impuesta por alguna rama artística, solo se trataba de crear, de nacer a través de la nada, del no conocimiento, del no sometimiento a reglas, solo experimentación, dejar fluir, soñar…

Así fue como Rodrigo, Miguel, y yo, comenzamos esa travesía de generar, de crear a través de la irracionalidad. Nada más bastaba vernos cuando nos juntábamos a improvisar, eran encuentros donde no existía razón por la cuál juntarse más que la de compartir, y ella era suficiente para hacer brotar poesías, cuentos, y sobre todo música, que si bien no era de la docta, seguía cada movimiento que el presente anunciaba, para así hacerlo futuro, si!, futuro.

Cada amigo en común o alguno personal que tenía la oportunidad de compartir con nosotros, comenzó a interesarse en lo que hacíamos, y así fue como Luís y Cesar se incluyeron en este no proyecto, no proyecto, por que la responsabilidad de llevar a cabo una idea y proyectarla, no existía, solo la consecuencia de ser parte de ese momento, y cada uno aportaba su carácter, su visión del momento acometido, solo su voluntad, voluntad por dejarse llevar. Entonces comenzamos a sentir las ganas de mostrar nuestro arte primitivo, y así fue como las ruinas de Huanchaca fueron nuestro punto de fuga. En aquel montículo especial, que destacaba por su no simetría con el entorno y que estaba por lo menos a unos 20 metros de altura en lo que eran las ruinas, nos disponíamos a jugar, a jugar a seguir al otro, y si para uno el otro eran la suma de tres que allí estaban, y para otro los sonidos del viento que nos abrazaba o ese inmenso océano pacífico, o las mismas ruinas y su misticismo, lo cierto es que la forma no importaba. Habían ocasiones donde éramos más de diez los que experimentábamos ese ritual de improvisar, porque suerte tuvimos de que amigos del grupo siembra, o cualquier amigo que participaba en alguna banda o fuera músico, no dudaba en integrarse a nuestras delirantes sesiones de free jazz cuando era invitado, o también por el solo hecho de encontrarse en aquel lugar y decir, “me puedo unir!, ¡que alegría más grande!. Quenas, Tarkas, charangos, flautas, guitarras, cuatro, cajón peruano, ocarina, y lo que fuere, era utilizado como instrumento.

El emplazamiento de las ruinas podía albergar por noche hasta más de Mil personas que en su mayoría eran estudiantes o simples carreteros del buen compartir (por lo menos por un buen tiempo fue un escaparate para la reinante indiferencia de la ciudad), para quienes querían mirar el mundo con otros ojos, no con los ojos del capitalismo que te imponía discotecas o lugares de encuentro en “sociedad”, pues no!, cada individuo que vivió ese momento entre el 96 y el 98, era un buscador de sueños, una especie de hippie de los años noventa, y fue grande en su época de mayor plenitud, la cantidad de gente que llegaba a estos parajes en busca de compartir sus mismas concepciones de la vida (quizás me esfuerzo en demostrar que así era, pero solo lo hago por que así lo percibí).

La voz de la Dafne, los comentarios de la chica, las opiniones de la Ana, los debates ideológicos con el Negro Albatros, o las tallas del Paúl, no hacían más que decorar y perfumar el momento, siempre vívido de experiencias nuevas, algunas inclusive fuertes, pues muchas veces nos terciamos con aquellos que con exceso de drogas o alcohol, se lanzaban desde los precipicios (nunca supe de un muerto, pero lo cierto es que muchas cosas comenzaban a salirse de control). Pero nuestro acometido tenía buena recepción, pues en la explanada que daba debajo de donde nos situábamos siempre se escuchaban aplausos, pifias y más de alguna talla o alabanza a lo que hacíamos, y así fue como la clazz no Jassica fue conocida, no por su nombre, sino más bien por su música, y por lo que hacía, como un grupo de personas que se reunía en aquel montículo a delirar sobre los sonidos del viento.

Bailes Andinos


"Y me encontré de pronto con estos bailes en plena calle, fue una sorpresa para mí volver a toparme con estas celebraciones religiosas, pues ha pasado tiempo desde que vivo en la capital, y su que hacer cosmopolita me ha alejado del sentir y el vivir del Norte. Por eso no me extrañó querer rescatar esta imagen, pues con ello rescato también el lugar de donde provengo, una tierra de nadie, una ciudad de aspecto más bien hostil (visto desde el aspecto social), pero que en esta situación aislada, me devuelve a su cultura originaria, aquella que milenaria en el desierto de Atacama, y través de los Aymaras Changos, proclama con sus tradicionales ritos, la soberanía sobre los origenes de estas tierras, que aunque pertenezcan a Chile en el mapa, pertenecen a América por sus pueblos".

Este baile religioso, se celebra con motivo del nacimiento de Jesús, es una mezcla entre los rituales de pueblos andinos y el legado cultural de los colonizadores. Si bien la celebración tiene como origen esta fecha histórica, los bailes religiosos tienen para los habitantes de Antofagasta, un sentido más bien de reivindicación de la cultura andina.

Para esta ciudad de tiempos modernos, que poco tiene de su cultura originaria en lo que respecta a diseño arquitectónico o habitantes originarios, este evento resulta algo diferente, aún más si se realiza en forma aislada por algunos de aquellos habitantes que provienen del altiplano nortino, hecho que se hace más notorio, al contemplar el vasto desierto que la rodea, y el océano imponente que le baña.

Este desfile de fervor religioso se realiza en las calles de la ciudad, específicamente en el sector norte, y en distintas poblaciones de ella, he aquí capturada una imagen de lo que se vivió en la peregrinación desde la plaza Matta, hasta una capilla cercana.

miércoles, 3 de enero de 2007

Coloso


El puerto de Escondida y la Caleta de Coloso con su imponente cerro detrás tapado de nubes, un poco más cerca, playa amarilla, y todo esto, a unos 10 km al sur de Antofagasta.
Subir en bicicleta una de las primeras faldas del cerro, es un desafío para todos aquellos deportistas y no tan deportistas, que deseando descubrir aquellos lugares privilegiados, son capaces de hacerlo, y así entonces poder observar la belleza de esta naturaleza que les cobija (por cierto no ciclistas también). Y precisamente el tener una amplitud de la visión, el estar en la cima de algo, el permitirse disfrutar de aquel momento, el ver coronados los deseos, el rescatar la experiencia, es lo que lo hace valedero, pero el cansancio puede querer vencer las travesías, más no!, no hay reparo ante una situacionsilla como esa, cuando se tiene en frente a la más autenticas de las situaciones, esa que nos regala la osadía de no dejarse abatir (me costo subir este cerro), es cuando todo esto vale la pena.
Bueno amigos, he aquí un pedazo de mi tierra.