miércoles, 3 de enero de 2007

Coloso


El puerto de Escondida y la Caleta de Coloso con su imponente cerro detrás tapado de nubes, un poco más cerca, playa amarilla, y todo esto, a unos 10 km al sur de Antofagasta.
Subir en bicicleta una de las primeras faldas del cerro, es un desafío para todos aquellos deportistas y no tan deportistas, que deseando descubrir aquellos lugares privilegiados, son capaces de hacerlo, y así entonces poder observar la belleza de esta naturaleza que les cobija (por cierto no ciclistas también). Y precisamente el tener una amplitud de la visión, el estar en la cima de algo, el permitirse disfrutar de aquel momento, el ver coronados los deseos, el rescatar la experiencia, es lo que lo hace valedero, pero el cansancio puede querer vencer las travesías, más no!, no hay reparo ante una situacionsilla como esa, cuando se tiene en frente a la más autenticas de las situaciones, esa que nos regala la osadía de no dejarse abatir (me costo subir este cerro), es cuando todo esto vale la pena.
Bueno amigos, he aquí un pedazo de mi tierra.

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