
Antofagasta,
La plaza de Antofagasta, dicen que si pasas debajo de ese portal te quedas en la ciudad...
deben ser solo leyendas, ya no vivo allí.
Juan Prado, gran amigo, me regalo el lienzo para poder rescatar esta imagen,
Es mi primer trabajo serio, no profesional, pero hecho con mucha dedicación y amor por la pintura, por rescatar cada detalle de luminosidad, de contornos y bordes, de espacio y tiempo, cercano al impresionismo, por la impresión que me causo este.
Pero centrémonos en el trabajo, por que hoy si quiero avalarlo, fueron 5 días y 5 noches seguidas ininterrumpidas de trabajo, dormí poco, pero logre terminar el lienzo para el día del concurso.
Para mi mala suerte, no logre quedar siquiera en la presentación de los lienzos, más la casa de la cultura de la ciudad se ofreció a mostrar el trabajo, después una librería también lo hizo, y así estuvo cerca de un año, a la vista y para el ojo crítico de quien le quisiera apreciar.
Hoy descansa en la casa de mi abuela, que me dijo un día: "De esta pared no sale", y así fue, en ella se encuentra hoy, y de seguro mis hermanos se acuerdan de mí cuando ven el cuadro en la pared, deberán preguntarse: que será de este loco soñador?.
La plaza de Antofagasta, dicen que si pasas debajo de ese portal te quedas en la ciudad...
deben ser solo leyendas, ya no vivo allí.
Juan Prado, gran amigo, me regalo el lienzo para poder rescatar esta imagen,
Es mi primer trabajo serio, no profesional, pero hecho con mucha dedicación y amor por la pintura, por rescatar cada detalle de luminosidad, de contornos y bordes, de espacio y tiempo, cercano al impresionismo, por la impresión que me causo este.
Pero centrémonos en el trabajo, por que hoy si quiero avalarlo, fueron 5 días y 5 noches seguidas ininterrumpidas de trabajo, dormí poco, pero logre terminar el lienzo para el día del concurso.
Para mi mala suerte, no logre quedar siquiera en la presentación de los lienzos, más la casa de la cultura de la ciudad se ofreció a mostrar el trabajo, después una librería también lo hizo, y así estuvo cerca de un año, a la vista y para el ojo crítico de quien le quisiera apreciar.
Hoy descansa en la casa de mi abuela, que me dijo un día: "De esta pared no sale", y así fue, en ella se encuentra hoy, y de seguro mis hermanos se acuerdan de mí cuando ven el cuadro en la pared, deberán preguntarse: que será de este loco soñador?.
